El antiguo Dios del Juego, León Linares, se retira. Años después, Yago Torres, presidente del Grupo Ciudad Dorada, convence a León de volver para resolver una crisis del grupo. León no sabe que Sergio Torres, hijo de Yago, tortura a su nuera Elena, embarazada de diez meses. El dolor de Elena gesta una tormenta contra la familia Torres, y el regreso de León lo involucrará en este torbellino.